“El viento fiero quebraba los almácigos copudos:
andaba la hilera, andaba, de los esclavos desnudos...”
![]() |
| El Viti en el memorial de Caimito de Hanánaba |
No sospechó, cuando llegó junto a su padre un día de abril a Caimito de Hanábana, que su estancia breve en aquel sitio marcaría para siempre el destino de su vida.
Allí tuvo su primer contacto con una de las más deplorables instituciones humanas, aquella que dividía a los hombres por el color de la piel y hacía que los unos, los blancos, se sintieran dueños de los otros, los negros.
El pequeño José Martí vivió en esa zona sur de la provincia de Matanzas, actual municipio de Calimete, entre abril y diciembre de 1862, ya entonces las llanuras matanceras eran terreno fértil para el desarrollo de la producción azucarera.
