Cuestionada,
criticada, vilipendiada anda la prensa cubana desde hace algún tiempo, tanto
dentro como fuera del país. Hecho que
clasifica como persistencia de una campaña para desacreditar y desestabilizar
el sistema social de Cuba, y que personas malintencionadas o ingenuas
multiplican.
Es negocio para los dueños de las grandes
cadenas mediáticas tratar el tema en sus diversas modalidades de difusión,
entiéndase televisoras, radioemisoras, periódicos o plataformas digitales en la
Internet. El tema Cuba atrae.
