sábado, 5 de septiembre de 2015

El tiempo que vuela---o la boda de Rey y Yeilén (+Fotos)




Yo planchaba la camisa, azul, lindo regalo de un amigo, qué digo más que amigo un hermano! El estaba nervioso. Peinaba su pelo largo y ajustaba el cinto al pantalón. Delante del espejo ensayaba el nudo de la corbata, en pocos minutos vendrían a buscarnos.
El día que le dije a una amiga que Rey se casaba, me contestó: “para qué? Eso ya no se usa, los jóvenes de hoy viven juntos, después se pelean y ya…”
Pasa volando el tiempo! Un año atrás a estas horas estaba yo mirando en el ropero qué ponerme, cómo tengo algunas libritas que me sobran no todo me queda bien. Suerte que no falta una saya negra, elegante que pega con todo…
 La casa de los periodistas en Matanzas fue el sitio escogido. El patio interior de la casona colonial, bajo los naranjos era idóneo para una sencilla ceremonia, íntima, entre los amigos más cercanos.
Yeilén llegó preciosa, sencilla, sin fanfarrias ni paraderas. Rey esperaba con el moño recogido y bien peinado, algo poco usual…

La notaria, también amiga, confesó después que se había confundido de fecha y el día antes se había preparado y pensó que los novios estaban arrepentidos…
Marisol, mi buena amiga fotógrafa se encargó de dejar para la historia el acontecimiento. Instantáneas reales, donde se respira el amor por los cuatro puntos cardinales…
Como suele suceder entre artistas, en vez de poner música grabada, Rey y sus amigos trovadores amenizaron la tarde-noche. María Elena, la madre de Yeilén y yo, casi a escondidas bebimos del champan con que brindaron los novios…Fuimos cómplices de todos los preparativos y cada cual con certeza celebraba la unión de dos seres honestos, sensibles, jóvenes de estos tiempos, profesionales y buenos seres humanos. No se puede pedir más!
Este domingo el primer aniversario será atípico. Rey anda de gira por Argentina, proponiendo sus canciones comprometidas con el tiempo que vive, hablando de Cuba y de su historia, poniendo en alto el valor de esta Isla. Yeilén parte el lunes para México, participará en un evento de periodismo científico, también lleva en alto la estirpe de esta tierra.
No puedo quejarme de la nueva hija que acogimos en casa. Este domingo estaremos juntas, el tiempo vuela!!





jueves, 13 de agosto de 2015

Fidel: El hombre que trascendió esos versos



Siempre que Carilda Oliver Labra (Matanzas, 1922) recuerda su Canto a Fidel, poema épico escrito en marzo de 1957, refiere que desde hace mucho tiempo el líder revolucionario trascendió esos versos, sin embargo ella los sigue amando y no puede excluirlos de sus antologías.

Los considera, además, un canto de amor y de paz, escrito por una mujer joven a un rebelde también pleno de juventud que soñaba con la libertad y sacrificaba lo mejor de su vida por esa causa.

Cuando se cumplieron 40 años del emblemático poema, el Comandante en Jefe Fidel Castro estuvo en Matanzas para celebrar, junto a Carilda, Premio Nacional de Literatura, el acontecimiento.

Con la modestia que lo define, Fidel narró ante algunos periodistas sus impresiones sobre la poesía. Testimonio que esta periodista guarda como verdadero tesoro:

"Lo recuerdo y sobre todo el gesto, la valentía, el espíritu en aquel momento, fue un poema guerrillero que subió a la Sierra Maestra, es muy bueno, no lo tomo como un homenaje a mi persona, sino a todos los que en aquellos días de la lucha en las montañas y el llano, tratábamos de derrocar a la tiranía de Batista".

La autora encontró en una revista norteamericana la entrevista que Fidel concediera a mediados de febrero de 1957 al afamado periodista norteamericano Herbert Mattews, en la cual el reportero afirmaba: “Fidel Castro, el líder rebelde de la juventud cubana, está vivo y peleando con éxito en la intrincada Sierra Maestra, en el extremo sur de la Isla…”.

Esa noticia con la certeza de que el joven abogado, a quien Carilda conoció durante sus estudios en la Universidad de La Habana, se encontraba al frente de los rebeldes, encendió una luz en la muchacha que escribía versos, y contaba ya con el Premio Nacional de Poesía por su cuaderno Al Sur de mi garganta.

Según explicó muchas veces Carilda, el Canto a Fidel llegó a la Sierra Maestra unos meses después de escrito, fue necesario que viajase muchos kilómetros dentro del zapato de un combatiente para que, sin mayores contratiempos, pasara los rigurosos controles de las carreteras en aquella convulsa época.

En el año 1958, luego de que saliera al aire Radio Rebelde, Violeta Casals, con su inconfundible voz le dio lectura, y al triunfo de la Revolución, periódicos locales reprodujeron el texto.

Para la historia dejó la editorial Vigía un pergamino editado especialmente cuando el poema cumplió su medio siglo, y hoy desde una pared, en mi casa, todo el que llega se acerca para escudriñar aquellas letras pirograbadas.

Es solo eso, un diminuto homenaje a un hombre universal que hace mucho tiempo, como dice la propia Carilda, trascendió esos versos:

Gracias por ser de verdad,
gracias por hacernos hombres,
gracias por cuidar los nombres
que tiene la libertad.
Gracias por tu dignidad,
gracias por tu rifle fiel,
por tu pluma y tu papel,
por tu ingle de varón.
Gracias por tu corazón.
Gracias por todo, Fidel.

martes, 21 de julio de 2015

Mejor ahora que mañana…(+Audio y Video)




 Siempre escribo en tercera persona, es una norma en el periodismo, los protagonistas de las historias cotidianas son los que declaran, ofrecen entrevistas y el periodista refleja, escribe, socializa, comunica…
 Hoy me voy a dar el lujo de escribir en primera persona, apenas un día después de tantas emociones con el izaje de la bandera tricolor en la capital estadounidense, llego a la red social Facebook y me encuentro las fotos de mi Rey en la casa donde vivió el pequeño Ernestito, el que fuera y es para la eternidad el Che Guevara.

 No puedo describir los sentimientos. Desde que Rey era bien pequeño siempre le trasladé mi simpatía y admiración por el Che, al extremo que con sus 26 años de edad, él es tan guevariano como yo,  o más... En múltiples oportunidades hemos tenido desavenencias lógicas de madre e hijo; pero en lo único que siempre concordamos sin discusión es en la pasión por el Guerrillero Heroico.
 Cuando Rey concluyó el bachillerato y en buena lid obtuvo una de las dos carreras de sociología que llegaron del Ministerio de Educación Superior de Cuba a la provincia de Matanzas, en cuya capital vivimos, nos prometimos visitar el Memorial del Che Guevara en Villa Clara. Sitio que veneramos y a pesar de que se había inaugurado años ha, mis posibilidades económicas no me permitían realizar aquel viaje…
 La oportunidad llegó junto a una reunión de trabajo que tenía por sede la ciudad de Santa Clara, y previa consulta con mi jefe, pudimos Rey y yo hacer la visita a tan sagrado lugar.
 Cuando estuvimos frente a la losa que guarda los restos del Che nos emocionamos tanto, que la encargada del sitio nos permitió permanecer mucho más tiempo en el recinto, y luego el recorrido por el museo colmado de historia nos reafirmó la talla humana del Comandante argentino-cubano.
 De vuelta a Matanzas Rey compuso uno de sus temas más hermosos, que como él mismo contó en varias ocasiones le trajo después incertidumbres…

 Cuando fue invitado por la Asociación Hermanos Saiz, a la Expedición de Silvio Rodríguez por las prisiones cubanas, en Matanzas, llegó temprano para probar audio y cantar su canción al Che Guevara. Alguien que presumía estar muy cercano al autor de Ojala, escuchó el tema y dijo en tono autoritario: esa canción no va…”a Silvio no le va a gustar” y Rey no la cantó…
 En una ocasión en que compartimos madrugadas y música con Vicente Feliú, otro guevariano descomunal, al escuchar el tema y abriendo desmesuradamente sus ojos azulísimos dijo: “ño…ese tema no cabe en ningún disco…” y Rey entró en shok, literalmente…
 Sin embargo, el prólogo que Feliú hizo para el primer cancionero de Rey publicado por el sello Vigía, lleva por título un verso de la susodicha canción, años más tarde nos enteramos  que aquella persona autoritaria y presumida en la Expedición, nada tenía que ver con Silvio.
 En Lares, su ópera prima, no está esa canción dedicada a Ernesto, aunque sí otra que es la iniciadora del CD. Siempre quedó el “aquello” con el tema surgido de la emoción de un joven, demasiado joven, en el año 2006 cuando por primea vez se encontró con el Che, esculpido por Delarra, que en el centro de la Isla permanece intacto mirando al Sur…
  Hoy cuando vi las fotos en Facebook y supe que el proyecto Nuestra voz para vos, del Centro Pablo de la Torriente Brau en coordinación con muchos amigos de tierras australes cantaron al Che Guevara en la mismísima casa de Altagracia, en Córdoba, con bajas temperaturas; pero con inmenso calor por la emoción, aún no lo sé; pero imagino que mi Rey pensando en su madre le regalara a la memoria del universal guerrillero, aquel tema compuesto desde su casi adolescencia, en el cual asegura que” retornará en miles para amar…”


 (Contenido relacionado)

Audio de una interpretación en vivo de Rey Montalvo en Mejor ahora que mañana

 0/http://musicaq.net/# 

Y este el video!! subido a youtube por la querida amiga Roxana, de Cordoba

https://www.youtube.com/watch?v=ntLIjOROVZI&feature=share

sábado, 4 de julio de 2015

Carlos Ruiz de la Tejera, qué cómico tú eres! (+Fotos-Video)




En su Peña en La Habana Vieja, el 30 de mayo último...


  Quiso irse esa misma noche, después que concluyera su actuación, como invitado especial en la Peña Trovadores y Punto, de Rey Montalvo, en Matanzas, el ocho de mayo último.
  Mientras se tomaba una sopa, porque no gustaba de comer mucho en las tardes, Carlos Ruiz de la Tejera me contó de su amor por la ciudad de los ríos y los puentes, por su gente y por los buenos amigos que atesoraba en ella.
  Me habló de Carilda, la poeta que cantó a Matanzas como nadie, de Manuel, humorista gráfico de gran prestigio y de la Calzada de Tirry, donde vivió hasta que partió para La Habana y desde donde universalizó su arte, carisma e inteligencia. Compartió con mi familia como si fuera un vecino de toda la vida...
Con Rey Montalvo en Trovadores y Punto, Matanzas 8 de mayo de 2015

  Esa noche el público acudió ávido por escucharle. Compartió textos de Eduardo Galeano, Mario Benedetti y otros autores latinoamericanos, la gente de pie aplaudió mucho, y él amable y afable firmó autógrafos y posó para fotos como un adolescente.

El abrazo