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miércoles, 19 de marzo de 2014

Un Iroel que no lo es…







         Desde hace varios días me llegan a mi correo personal mensajes urgentes y sistemáticos de un tal Iroel Sánchez, y digo un TAL porque desde el primer día y antes de leer la denuncia del verdadero Iroel en su blog La Pupila Insomne, supe que no era el auténtico, el que conozco desde hace muchos años y que comparte en la blogosfera contenidos que denotan, con franco lenguaje, su compromiso con las justas causas.
        Todavía no estoy al tanto de las razones, ni del personaje que esconde su rostro detrás del nombre del reconocido intelectual cubano, desde la dirección electrónica lapupila@lapupilainsomne.com, un dominio “punto com” evidentemente creado para confundir y desvirtuar la figura del notable colega, típico de los que desde dentro u otros lugares del planeta pretenden a toda cosa falsear nuestra realidad, amparados en la mágica frasecita de “libertad de expresión”.

viernes, 15 de noviembre de 2013

¡Oh la tecnología!...

Esta foto la extraje de un viejo archivo...
 Muchos de los amig@s que pasan por aquí a menudo se percataron, seguro, de la desactualización del blog. Qué más quisiera yo que entrar a menudo, tal y como estoy acostumbrada; pero resulta que la tecnología en los últimos tiempos es la culpable de estos avatares con la computadora "dinosaurio" que me acompaña en las buenas y en las malas desde hace ya mucho tiempo.
  Desde la oficina no tengo mucho tiempo y en la casa, la mesita está vacía...mi pobre "dinosario" está punto de extinguirse. Primero un problema de electricidad echó a perder la fuente, luego apareció la fuente gracias a la bondad de un buen amigo y luego colapsó el disco duro. Un disco duro que ya no existe en el mundo, un disco duro que los fabricantes ya no fabrican, un disco duro que atesoraba archivos buenos y malos, regulares y mejores.
  Ahora, tal vez y gracias a otros amigos, pueda echar a andar al "dinosaurio" y extender un poco más su vida útil, en pleno siglo XXI, cuando los tablets y no sé cuantas cosas más proliferan.
  Entonces volveré a mis noches frente a la cuartilla en blanco que me ofrece, gentilmente, blogguer para escribir lo que me plazca y compartilo con los que tienen la paciencia de leerme.