(A propósito del aniversario 51 de la Victoria de Playa Girón, acercamiento a la historia de la niña de los Zapaticos Blancos que inmortalizó el poeta Jesús Orta Ruiz, El Indio Naborí, en su Elegía. La conversación con Nemesia fue en la primavera de 2011, en su casa de Soplillar, en la Ciénaga de Zapata)
![]() |
| Nemesia muestra la foto de Juliana |
Juliana Montano, estrenaba 40 años de edad, estaba feliz, sus hijos iban a la escuela y desde hacía unos días la cooperativa daba la posiblidad de adquirir productos nunca antes vistos en aquella zona intrincada de la geografía de Cuba. Atrás quedaron los días de la “guagüita de línea” sobre agua y fango en tiempos de “llenante” de la ciénaga. Juliana pensaba aquella mañana, que a pesar de la pobreza y humildad en la que vivían, nunca antes la familia había sentido tanta dicha.
Mientras se ocupaba de los quehaceres matutinos, el olor a leña ardiente inundaba su espacio. Ahora por el saco de carbón pagaban buen precio, la Revolución se ocupaba de llevar maestros y médicos al sitio, donde, hasta hacía apenas unos meses se morían como bestias, seres humanos.
