(De la serie: CRÓNICAS DE MI ALDEA)
Ante la pregunta quedó atónita, hizo evasión. Prefirió organizar ideas.
Sin desesperarse repasó los últimos años de su vida y se vio joven, linda, feliz, virgen, enamorada de la vida, lista para emprender cualquier empeño con el corazón radiante.
¡Qué curioso! A los 19 años se siente el ser humano atrevido, dueño del mundo y de ese pequeño mundo que encierra el círculo familiar, no hay temores y de ninguna manera existe silencio.
Ella, a los 19 años…quedó pensativa otra vez y vio en ese instante uno a uno los acontecimientos, igual a los 24 fotogramas por segundo del clásico cinematógrafo:
