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miércoles, 17 de abril de 2024

Con deseos de volver

 


 Hace mucho rato, demasiado para mi gusto, que ni siquiera paso por el blog, este que nació hace mucho tiempo, en una plataforma de Blogia, casi de palo, que migró a Blogspot también hace bastante, y que sigue vivo en el ciberespacio; pero desactualizado.

 Se me ocurre que abril es buen mes para volver por estos lares y tal vez dejar algunas vivencias de actuales.

 Es el cuarto mes del año el de la primavera en su pleno apogeo, cuando ya puedes ir al mar, aunque en Cuba se puede ir al mar en cualquier estación, es tiempo de ver al sol esconderse más tarde en el horizonte y aprovechar las horas antes de que llegue la noche para caminar.

 Revisaba el último post publicado y mucho ha cambiado desde entonces. Me impongo escribir con más sistematicidad y pasar por aquí más seguido, porque lo que no ha cambiado son mis deseos de volver.

 

 

jueves, 3 de junio de 2021

La escriba de Castro


 
  Una vez en un sitio web que ahora no viene el caso, alguien nombró a esta reportera como “escriba de Castro” por defender el legado de Fidel y reflejar, por aquellos días la presencia de Raúl y sus palabras en un acto por el Día de la Rebeldía Nacional.
  Es que los que comparten mi generación siempre vimos a Raúl de verde olivo, evocando las ideas de Fidel con argumentos, en constante instrumentación de su pensamiento claro y preciso.
  Raúl Modesto Castro Ruz fue al Día de la Santa Ana y cuando lo detuvieron en el hervidero todo que se convirtió la eterna ciudad de Santiago de Cuba, se echó la culpa para proteger a Fidel.
  Siempre me llamó la atención aquella histórica foto, cuando el grupo salía del presidio Modelo, en la otrora Isla de Pinos, después de la “prisión fecunda”, él tan joven, guapo, involucrado en esos trajines de cambiar el mundo, luchar por la justicia, ansiar la libertad sin tener dueños.
  Desde muy pequeño acompañó a Fidel en sus andadas por la finca de “los viejos”, en las calles de Santiago de Cuba dejó su impronta de adolescente y el temperamento de hierro que se formaba.
  Al triunfo de enero llegó con poca barba, mucha juventud e infinita voluntad de echar a andar el carro. Siempre de verde olivo, en las buenas y en las malas.
  Girón, el Octubre de conflagración, zafras del pueblo, el mismo pueblo combatiente, el enemigo de frente y solapado, lo tuvieron entre los primeros.
  Planes de atentados, de desestabilización, campañas difamatorias...y él aquí, siempre de verde olivo.
  En las Fuerzas Armadas Revolucionarias, en el período especial más duro, con el ejemplo incalculable, con el oído pegado a la tierra, sin descansar.
  Raúl escucha, atiende, probada está su estrategia. Logró con inteligencia el restablecimiento de relaciones diplomáticas con el país más poderoso, sin claudicar, sin condiciones. Y recibió en Cuba revolucionaria al primer Presidente de los Estados Unidos que visitó la Isla después de enero de 1959.
  Al pueblo le dio el pecho para anunciar la partida del Comandante en Jefe, y a Santiago volvió para el adiós al hermano, allí al lado de Martí, sitio sagrado de la Patria.
  Su modestia a toda prueba la reafirmó el día en que anunció que concluiría su mandato, que se abriría paso otra generación para conducir al país, el país que fundó y salvó con aquellos barbudos que crecieron en el Granma, que pelearon en las montañas, que sobrevivieron a las huestes de un dictador nombrado Fulgencio Batista y lograron la victoria rebelde.
  Un hombre rudo, sin embargo anunció que su último viaje lo haría al Segundo Frente, junto al amor que encontró entre los montes, su Vilma querida que dio lecciones al mundo, en tiempos difíciles.
  Junto a su pueblo “halando parejo” llega Raúl a los 90 junios, en un mundo hoy convulso. Cuba reordena el modelo económico y se suma a las muchas voces que exigen equidad, él dejó bien claro, porque cree en sus palabras, que es el socialismo el sistema más justo de la tierra.
  Hace tiempo me llamaron “escriba de Castro”, ¡Cuánto honor me hacen!, esa palabra proviene del latín: scriba. En hebreo so.fér, procede de una raíz que significa contar y se traduce en secretario, escribano, copista, y la palabra griega gran.ma.téus se traduce escriba, instructor público, el término alude a una persona instruida, ojala y hubiera estado más cerca de Raúl Castro.
 

jueves, 28 de enero de 2021

Romanza de enero


  Te levantas y tienes que salir a la calle a cumplir con tu función social, esa de mantener a los otros informados, de decir la verdad, de andar a la “viva” porque los tiempos no creen en fantasmas, desde hace casi un año un potente virus azota y mata, el país, como el mundo vive una crisis de la economía y arrecia el infame bloqueo impuesto por un sistema que pierde prestigio a diario.

  Sales y te encuentras a mucha gente arriesgando el pellejo para salvar la vida de otros que se contagiaron. Personas que tienen hijos, padres, hermanos, parejas, amigos y vecinos y hace casi un año no los abrazan, no los besan, hablan de lejos, solo pueden reunirse en familia cuando un día detrás del otro trae la prueba negativa, y el asilamiento establecido por los protocolos.

  Cumples con las medidas de bioseguridad, las manos ásperas de tantas soluciones alcohólicas, desinfectantes, los labios secos, detrás de la mascarilla que pierde el color a causa del cloro, del sol, la sonrisa cubierta y los ojos que lo miran todo: al que anda sin la debida protección a riesgo de contagiar a sus semejantes, los que persisten en hacer colas, aglomerarse, revender productos que son escasos, a la muchacha que patrulla el parque, a quienes, a pesar de todo, escriben poesía.

  Te vas a tomar el pulso a la vida, y allá en cualquier punto cardinal del territorio donde vives aparece un jovencito, recién graduado de ingeniero en la Universidad, que vive en una localidad distante, que amanece embarrado de grasa y hollín porque hay que producir azúcar, esa que se exporta para que entre un “dinerito” al país y se pueda comprar, haciendo malabares, la medicina para un niño que espera en la sala de un hospital con la cabeza calva.

  Piensas en que tienes a un hijo cerca que no sale de casa, que estudia una carrera en la universidad y sueña con volver a las aulas con sus amigos, compañeros, profesores, satisfacer la necesidad del conocimiento, el otro a 100 kilómetros, sin la mínima idea de cuando puedas abrazarlo y compartir con los nietos que crecen sin apenas conocerte.

  Ahora mismo los hay en una sala de terapia intensiva arrugando el seño porque la paciente asmática está crítica, y se entera que aunque bajó la cifra de contagios por el mortal virus, un colega de 49 años perdió su vida, valiosa, llena de proyectos, y te jode cuando te enteras que un grupito de desalmados, inconscientes en pleno rebrote, fueron a protagonizar un espectáculo y tratar de desestabilizar la institucionalidad en un estado de derecho con una carta magna transformadora, y refrendada por una pila de coterráneos.

  Más tarde cuando tienes tiempo de echar una mirada a las redes sociales, esas que inventaron los poderosos para manipular a los ingenuos, te das cuenta que el show estaba preparado, ensayado y anunciado, que la Embajada del país más poderoso (y ahora mismo desprestigiado) se “preocupa” por la “violencia” contra unos “pacíficos” jóvenes…

  No te queda de otra que volver al Maestro, el que nació hace 168 años; pero que escribió anoche para alertarnos: "Pero no augura, sino certifica, el que observa cómo en los Estados Unidos, en vez de apretarse las causas de unión, se aflojan; en vez de resolverse los problemas de la humanidad, se reproducen; en vez de amalgamarse en la política nacional las localidades, la dividen y la enconan"

 

sábado, 11 de enero de 2020

¿Clandestinos?



Las máscaras de Dalí se usaron en el mundo contra el capitalismo


  Pareciera que estamos viendo una película de ficción y de baja factura. En un perfil de Facebook, esa red social en la que muchos coinciden nombrar como un gran solar, a donde algunos les da por gritar hasta vulgaridades, aparecen fotos y vídeos de algunas personas enmascaradas, utilizando nada menos que una de las máscaras de Salvador Dalí, pintor, escultor y escritor español nacido en la ciudad catalana de Figueras el 11 de mayo de 1904 y fallecido el 23 de enero de 1989.
  El uso de estas máscaras se extendió por el mundo justamente en movimientos anticapitalistas, la utilizó Julián Assange, fundador de WikiLeaks, en protesta contra el acoso policial capitalista por sus denuncias, fue también portada por movimiento de hackers Anonymous desde 2008, y ganó aún más popularidad en la serie La casa de papel, transmitida por Netflix (en realidad, producida por la española Antena 3), algo que nada tiene que ver con Cuba, por supuesto.
 Demostrada la incultura de los personajes que se hacen llamar Clandestinos.
Populares en la serie La casa de papel

  Para poner la tapa al pomo, se escudan detrás de la imagen de los actores Luis Alberto García e Isabel Santos, protagónicos del filme homónimo de Fernando Pérez, verdadera historia de amor y resistencia, que refleja la vida de los jóvenes que arriesgaban su vida, de verdad, para defender una causa justa, como fue la lucha en la Isla en la década del 50 del siglo XX contra la dictadura de Fulgencio Batista.
Otra clara muestra que tampoco estos personajes conocen de historia…

lunes, 2 de septiembre de 2019

La madre que alimenta…

Los dos...



El día de la matrícula, no pudimos resistirnos a la clásica foto

Ya pasé por eso una vez y no deja el acontecimiento de sorprenderme y emocionarme. Ahora mismo El Viti, mi hijo menor, está encaminando sus pasos por los más de 80 escalones de la  Universidad de La Habana, la segunda más antigua de Latinoamérica, después de la de Córdoba, en Argentina.
A estudiar la carrera de Sociología en la Facultad de Filosofía e Historia se dirige, hoy es el primer día, y su hermano asumió acompañarlo para recordar también aquellos momentos, hace 12 años, cuando subió por la misma escalinata, a la misma Facultad y a estudiar la misma carrera.
El tiempo es implacable,  cuando veo en las redes sociales la foto de los dos ante el imponente edificio de la Madre Nutricia me percato que, a punto de ser abuela, ya el Viti dejó de ser el más “chiquito” está del mismo tamaño que su hermano y enrumba sus pasos hacia el futuro como profesional para “tomar el pulso” a la sociedad, investigar, especializarse y aportar soluciones desde la cientificidad.
Dichosas las madres en Cuba que hoy también ven a sus hijos ingresar en la Educación Superior con la confianza en que saldrán listos para enfrentar la vida.
El Viti estará en una beca, compartirá los días con otros muchach@s, se hará de amig@s para toda la vida, como su hermano que los atesora.
Dentro de 4 años volveré al Aula Magna a verlo recibir su título universitario.
Mientras en casa, estamos de fiesta y aunque la nostalgia me atrape ante su cama vacía en la noche, soy feliz. A partir de ahora una nueva etapa se inicia en la vida de mi hijo menor, lo apoyaremos en lo que sea necesario, con la certeza de que todo irá bien bajo la égida del Alma Mater.

   

lunes, 1 de abril de 2019

Núñez, fundador de tanto

 
Nuñez recibe el sello de manos del presidente de la asamblea del Poder Popular en La Habana
 A Orlando Núñez los años le pesan en la espalda, con ellos a cuesta subió al escenario a recibir el Sello por los 500 años de La Habana,  en el Concierto 100 de Silvio Rodríguez.
     La Asamblea provincial del Poder Popular en la capital decidió otorgar el reconocimiento al trovador, primer ciudadano en recibirlo; pero Silvio en gesto humano y divino cedió el honor a Núñez, “fundador de Ojalá y de tantas cosas” dijo el autor de Unicornio ante un auditorio numeroso, en la barriada de Jesús del Monte, en la tarde-noche del viernes último.
      Núñez cumplirá 70 años de trabajo en este 2019, siempre en el sector de la cultura y desde hace 24 en Ojalá, la Oficina del trovador a la cual llegó para fundarla y echar raíces junto a un grupo de gente laboriosa que Silvio les suele llamar los “invisibles-imprescindibles”.
      Con sus más de 85 años de vida el hombre de pelo cano y mirada intensa recibió el Sello dorado, aparentemente sin inmutarse, y volvió a sentarse bien cerca de donde el trovador regalaba canciones antológicas para no perder un detalle y tararearlas muy quedo, como para retenerlas por siempre.
      El concierto 100 trajo emociones diversas, desde el encuentro de seguidores del trovador de varias latitudes del mundo, el premio Pablo a la Gira Interminable, como bautizaron estas cruzadas por comunidades periféricas de la ciudad capital y otras del país, hasta la presencia de Yoruba Andabo, agrupación afrocubana invitada en esta ocasión, y que puso a bailar al más pinto en la tarde de marras.
      Silvio mencionó a las personas que en todo este tiempo le han acompañado en la noble misión de llevar la música y la cultura a lugares desfavorecidos, y evocó aquel primer concierto en septiembre del año 2010:
      “Esta etapa de los conciertos en los barrios empezó de pronto un día, hace ya algunos años. Surgió de la invitación de este compañero, el Mayor José Álvarez López, que atendía a La Corbata, un barrio de realidades precarias. Aquella experiencia, que nosotros hicimos por solidaridad, resultó muy gratificante y por eso la quisimos repetir en otro barrio, y después en otro, y aquí estamos…”
      La tarde se fue volviendo noche y la barriada capitalina de Jesús del Monte, por donde el 27 de enero pasó un tornado que echó abajo techos, paredes, árboles, tanques, autos y todo lo que encontró en su camino, era un multitudinario coro, cuyas voces afinadas unas y otras no tanto, gritaban al viento que “la era está pariendo un corazón”, “Eva deja de ser costilla” o “Te amaré, en lo profundo…”
      Silvio, sin perder un detalle recordó a los artistas e intelectuales que en estos años fueron invitados y ya no están en este mundo, y evocó al Santiago Feliú, quien partió antes de tiempo y ese propio día cumpliría 57 años.
      Para Bárbara se dejó escuchar con la visible emoción del juglar y de todos los que sintieron ahogarse la brisa, inagotable, azul infinita…   Mientras Lucy llevaba a punta de bolígrafo cada uno de los temas salidos de los acordes, Niurka desplegaba alas, los músicos vibraban, Olimpia se esmeraba en los controles de grabación, Mirtha, Amín, Pepín, Soca, Kaloian y tantos “imprescindibles” apasionados consumaban sus actos, casi heroicos.
      En el concierto del 7 de diciembre de 2013, en el barrio de La Marina, en Matanzas, en conversación exclusiva con esta periodista, precisamente sobre sus giras por los barrios, Silvio dijo:
     “Estar con la gente, es también una deuda que pago, porque yo salí de ahí; pero he tenido la suerte de que mi música se escuche… es la única forma que yo tengo de pagarle a este pueblo que es de donde yo salí en definitiva...  darle lo que sé hacer, lo que tengo, lo que he podido lograr, dárselo, dárselo y dárselo…”
       Es lo que ha hecho, es lo que hace y la gente acude y ese es el gran premio, y Núñez, con sus años a la espalda lo sabe, es cómplice, y sentado muy cerca del escenario, casi en susurro forma parte de ese coro gigante, delirante: “soy feliz, soy un hombre feliz y quiero que me perdonen por este día, los muertos de mi felicidad”.

martes, 26 de marzo de 2019

Archivos desempolvados


Aunque repiten el guión, seguimos aquí

A la memoria de mi padre… 

  Cuando era pequeña mi padre me contaba esa historia, porque él presenció el hecho y lo guardó en su memoria mientras estuvo en este mundo.
  Me aprendí algunos de estos versos y los recitaba en la escuela cada febrero, cuando en los matutinos se recordaba cuando desde el norte una avioneta quiso desaparecer de la faz de la tierra al Central España Republicana, en aquel momento el ingenio más grande la provincia de Matanzas. Ya pasaron 59 años y todavía tiran bombas, solo que ahora más sofisticadas…
  Mi padre me los recitaba y repetía el cuento de cómo vio sobrevolar la avioneta encima del ingenio, mi mamá y mi hermano, pequeño entonces, estaban en casa, sintieron la explosión y vieron a la gente correr rumbo al centro del batey atrapados por la curiosidad.

A pesar del tiempo, y aunque amarillo, está bien conservado y estará para la historia

  Debajo de la cama fue a parar Amalia con Armando Gabriel, seguramente solicitando a su Santa Bárbara que a Armando no le sucediera nada porque andaba por el las oficinas del tráfico, conversando con la gente que pesaba la caña y anotaba arroba por arroba en grandes hojas de papel cuadriculado.
 Los versos lo relatan todo. Hoy desempolvando papeles, que conservo, he encontrado documentos valiosos. Tal vez los vaya compartiendo de a poco, no puedo ser egoísta y quedarme con ellos…